El jueves 12 de febrero a las 19 hs, el Centro Venezolano Argentino fue escenario de una emotiva Velada Musical, una propuesta que reunió a la comunidad venezolana y argentina en un espacio íntimo de música, memoria y encuentro.
En la víspera del Día del Amor, vecinas y vecinos de Villa Crespo compartieron una noche pensada para celebrar aquello que une más allá de las fronteras: el afecto, la vida compartida y la libertad como valor común.
El artista argentino Norberto Amiconi ofreció un concierto sensible y cercano, interpretando un repertorio que invitó a recorrer distintas emociones: desde la nostalgia y el recuerdo hasta la esperanza y la renovación. Las canciones fueron recibidas con atención y calidez por el público, que acompañó cada momento con una escucha atenta y respetuosa.
Durante la pausa intermedia, la Lic. Dayana Velásquez realizó una lectura de poemas de autores latinoamericanos que abordan distintas dimensiones del amor: el amor romántico, el amor por la tierra, el amor a la libertad y el amor como fuerza transformadora. Su intervención aportó un momento de recogimiento y reflexión, enriqueciendo el sentido profundo de la velada y ampliando el diálogo entre música y palabra.
Antes del inicio del concierto y durante el intervalo, se ofreció comida típica venezolana, vino y otras bebidas, generando un clima distendido y familiar.
La totalidad de lo recaudado durante la jornada fue destinada al sostenimiento del Centro Venezolano Argentino, reafirmando el compromiso comunitario que caracteriza cada una de nuestras actividades. La participación del público no solo acompañó una propuesta artística, sino que también contribuyó activamente a fortalecer este espacio cultural.
La Velada Musical volvió a poner en evidencia la importancia de crear instancias de encuentro donde la cultura sea puente, memoria y proyección. Una noche serena, cercana y significativa que dejó en quienes participaron la sensación de haber compartido algo más que un concierto: un momento de comunidad.
Desde la organización, agradecemos especialmente a Norberto Amiconi por su generosidad y entrega artística, y a la Lic. Dayana Velásquez por su valiosa contribución poética, que enriqueció profundamente la experiencia compartida. Su compromiso y sensibilidad hicieron posible una velada que quedará en la memoria de todos los presentes.






























