En el marco de las clases semanales de danzas venezolanas para niñas, niños y adolescentes, Alianza por Venezuela y la Agrupación Aguaitacaminos celebraron una jornada especial en conmemoración a San Antonio de Padua.
La actividad acercó a los más pequeños a una de las expresiones culturales más emblemáticas del estado Lara: el tamunangue. Esta manifestación artística, que mezcla danza, canto, música y teatralidad, fue presentada a las infancias migrantes como una forma de conexión con sus raíces y con el acervo popular venezolano.
A lo largo de la actividad, los participantes aprendieron sobre los diferentes sones que componen esta tradición y vivieron una experiencia inmersiva que combinó movimiento, historia y espiritualidad.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la bendición del pan de San Antonio, un gesto cargado de simbolismo dentro de la devoción popular, que representa la esperanza, la protección y el agradecimiento.
Alé Yánez, coordinadora de Cultura de Alianza por Venezuela, destacó la importancia de generar estos espacios para que las nuevas generaciones crezcan conectadas con su identidad cultural, incluso en contextos de migración.
Yánez invitó a quienes quieran participar de las clases de danzas venezolanas a asistir todos los jueves a las 17:30 hs en el Centro Venezolano Argentino Araguaney, ubicado en Julián Álvarez 866, Ciudad de Buenos Aires.





















