El Centro Venezolano Argentino Araguaney vivió una velada romática con la segunda edición de la Noche de Guataca, un encuentro íntimo dedicado a los boleros.
La voz profunda de Michelle Antoine, cantante de jazz nacida en San Cristóbal, y la guitarra sensible de Oscar Martínez, compositor caraqueño con más de dos décadas de trayectoria, tejieron un repertorio cargado de emoción.
La noche se prolongó entre vinos, tequeños y arepas, en un ambiente cálido y familiar que celebró la cultura venezolana en comunidad.
“La música nos permite reencontrarnos con lo que somos, con lo que extrañamos y con lo que soñamos. Esta segunda Noche de Guataca fue una caricia colectiva, un espacio donde la cultura se convierte en refugio y en puente entre quienes migramos y quienes nos reciben”, expresó Alé Yánez, coordinadora de Cultura de Alianza por Venezuela.
Este encuentro se realizó gracias a la alianza con la iniciativa cultural Guataca, que busca mantener vivas las tradiciones venezolanas en el mundo y generar espacios de integración desde el arte y la memoria.

























