El Obelisco se iluminó con los colores de la bandera de Venezuela. (Foto: Reuters/Mariana Nedelcu)
El 4 de enero de 2026, Alianza por Venezuela convocó a una movilización en la Avenida 9 de Julio, frente al Obelisco de Buenos Aires, en un día que la comunidad venezolana residente en Argentina definió como histórico. La convocatoria reunió a miles de venezolanos y venezolanas desde las 17:00 hs en el centro porteño para expresar solidaridad, esperanza y acompañamiento tras los recientes acontecimientos políticos en Venezuela.
La manifestación se desarrolló en un clima de fuerte emoción colectiva, con presencia de banderas tricolores, gorras y símbolos patrios que tiñeron el corazón de la Ciudad de Buenos Aires con los colores amarillo, azul y rojo. La concentración se extendió hasta entrada la noche, consolidándose como uno de los encuentros más significativos de la comunidad venezolana en el país en los últimos años.
En el marco de la jornada, el Gobierno de la Ciudad dispuso un refuerzo preventivo de seguridad en la zona y acompañó simbólicamente el acontecimiento iluminando el Obelisco y el Puente de la Mujer con los colores de la bandera venezolana. Además, se colocó una bandera de Venezuela en la Plaza del Obelisco como gesto institucional de apoyo a la comunidad migrante.
La convocatoria, impulsada a través de redes sociales por Alianza por Venezuela, buscó reunir a la diáspora en un espacio público emblemático para reafirmar el compromiso con los valores democráticos y el anhelo de libertad que moviliza a millones de venezolanos dentro y fuera de su país.
El encuentro también funcionó como un espacio de reencuentro comunitario, donde familias, jóvenes y adultos mayores compartieron un momento de unidad y reafirmación identitaria en el país que los ha recibido. La alta participación evidenció el arraigo de la comunidad venezolana en Argentina y su capacidad de organización en momentos de especial trascendencia.
La jornada dejó una imagen potente: el principal símbolo urbano de Buenos Aires iluminado con los colores de Venezuela y miles de personas congregadas pacíficamente en el espacio público, reafirmando su identidad, su memoria y su esperanza de un futuro democrático.
























